Tras los devastadores sismos del pasado 24 de junio de 2026, de magnitud 7.2 y 7.5, que afectaron a los estados de Yaracuy, Carabobo, Aragua, La Guaira y el Distrito Capital, la respuesta humanitaria no podía esperar. Con un balance oficial de más de 17.900 personas damnificadas y la destrucción total de 190 edificaciones, la crisis dejó a miles de familias en una situación de extrema vulnerabilidad habitacional.
Con 15 años de presencia permanente en el país y una trayectoria probada en más de 50 emergencias regionales, TECHO activó desde el primer día su modelo de respuesta progresiva en cuatro etapas: movilización local, levantamiento territorial, construcción de viviendas de emergencia y seguimiento.
Resultados que transforman el territorio
Entre agosto y octubre de 2026, la movilización de los equipos en el estado La Guaira permitió materializar los primeros logros en el campo:
- 41 módulos temporales de vivienda entregados a familias que sufrieron el colapso de sus hogares.
- Más de 160 personas protegidas, que hoy habitan en un espacio seco, seguro y digno.
- 5 jornadas de construcción desplegadas en comunidades como El Junko I, El Junko II, El Junko III, Guaracarumbo y Los Corales.
- Más de 300 voluntarios y voluntarias movilizados, quienes junto a las propias familias levantaron las estructuras.
Las cifras del relevamiento territorial evidencian la prioridad de esta intervención: el 81% de las familias acompañadas tiene a niños, niñas o adolescentes a su cargo; el 50% presentaba muros en colapso total o daño irreparable; y el 56% de las jefaturas de hogar se encuentra actualmente sin empleo tras la catástrofe.

Las historias detrás de cada módulo
Detrás de cada módulo de madera de 18 m² hay proyectos de vida que se ponen nuevamente en marcha:
Daniela de la Comunidad Las Medinas es madre soltera a cargo de sus hijos. El sismo dañó las paredes de su casa y también le quitó el empleo ya que el edificio donde trabajaba colapsó. Hoy ella tiene la posibilidad de tener un techo seguro para su familia.
Isabel es agricultora de café y sus dos hijas se desempeñan como maestra y directora de la escuela local de Pericoco, La Enea. Las tres familias recibieron un módulo para mantenerse unidas y protegidas en su propia comunidad.
En la misma comunidad, Daniela, mientras transitaba los últimos meses de su embarazo presenció el colapso de su vivienda y de la pequeña tienda donde trabajaba, perdiendo de golpe su hogar y su sustento. Hoy puede estar tranquila porque tiene un módulo habitacional donde vivir protegida de la lluvia y el viento.

Hacia la meta de los 200 módulos: la respuesta continúa
Cada módulo de vivienda de emergencia instalado representa el primer paso para dejar atrás los pisos de tierra y la intemperie mientras se gestionan soluciones definitivas. Hasta la fecha, los 41 módulos temporales de vivienda construidos representan el 20% de avance de la meta inicial de 200 módulos habitacionales proyectados para Venezuela.
Aún quedan 159 familias por acompañar, por lo que TECHO mantiene activa la coordinación con el ecosistema humanitario local e internacional, sumando fuerzas con Cáritas Internacional, el Gobierno de Yaracuy, Compañía de Jesús, Servicio Jesuita a Refugiados y Fe y Alegría, ACNUR, REDLAC Shelter Cluster, Grupo de Alojamiento de OCHA y organizaciones como Wine to Water, que donó 30 sistemas de potabilización de agua para las viviendas entregadas.


Conoce más sobre la respuesta de TECHO en Venezuela a través del reporte de respuesta 2026.
¿Cómo sumarte a la reconstrucción en Venezuela?
Alcanzar la meta de 200 módulos exige sostener el compromiso y acelerar la llegada de recursos al territorio. Tu apoyo permite financiar la compra de madera, techos y herramientas para que más familias recuperen la tranquilidad.
👉 Sumate a la campaña oficial de recaudación e involucrate en techo.org/emergencia-venezuela/.
Escrito por Zoe Aramayo